La emprendedora y artesana zacapoaxtleca Clemencia Lillo Esquivel fue reconocida con el Mérito Quetzal, distinción que reconoce trayectorias con impacto en la identidad, la cultura y la sociedad, por su labor en la preservación de una tradición familiar que ha trascendido cuatro generaciones.
Clemencia es la fundadora de Licor 4 Generaciones, proyecto que nació a partir de una receta familiar transmitida de generación en generación. El conocimiento para la elaboración de licores llegó primero a manos de su bisabuela, posteriormente pasó a su abuela, después a su madre y finalmente a ella, convirtiéndose en la cuarta generación encargada de mantener vivo este legado.
Más que un proyecto de emprendimiento, Licor 4 Generaciones representa una forma de conservar los sabores, conocimientos y costumbres que forman parte de la historia de su familia y de la identidad de Zacapoaxtla.
Con dedicación y respeto por sus raíces, Clemencia ha continuado perfeccionando la elaboración artesanal de sus licores, utilizando ingredientes naturales y procurando que cada producto conserve el carácter y la esencia de una tradición heredada.
Su trayectoria también se ha distinguido por su participación en grupos y espacios de artesanos, desde donde ha contribuido a impulsar y fortalecer el trabajo de otros productores locales. Su labor promueve el valor de consumir, apoyar y reconocer los productos elaborados en Zacapoaxtla, así como el talento de quienes mantienen vigentes las tradiciones de la región.
A través de su trabajo colectivo, Clemencia ha encontrado en el emprendimiento y la artesanía una oportunidad para contribuir al desarrollo de su comunidad y generar espacios de difusión para los productos elaborados por manos zacapoaxtecas.
El Mérito Quetzal reconoce así una trayectoria que vincula emprendimiento, identidad y tradición, destacando a una mujer que ha convertido un conocimiento familiar en un proyecto que trasciende generaciones.
Como cuarta generación de una familia dedicada a preservar esta receta, Clemencia Lillo Esquivel demuestra que mantener viva una tradición también significa compartirla, darle valor y permitir que continúe formando parte de la historia de nuevas generaciones.
Licor 4 Generaciones: un legado familiar que conserva el sabor y la identidad de Zacapoaxtla.